“Dudo que enviara a un demonio rapiñador a su casa por que quisiera que <>-comentó Alec [...]No sería lo que yo haría - coincidió Jace. Primero los dulces y las flores, luego las cartas de disculpa y a continuación las horas de demonios rapiñadores. En ese orden.”
“–No creo que puedas luchar porque estás usando un vestido de novia, –dijo Jem. –Por si sirve de algo, yo no creo que Will pueda luchar con ese vestido tampoco. –Quizás no, –dijo Will, que tenía las orejas como las de un murciélago. –Pero yo sería una novia radiante”
“Incluso vestido de cazador de demonios, se dijo Clary, Simon parecía la clase de chico que iría a recogerte a casa para salir y sería educado con tus padres y simpático con tus mascotas.Jace, por otra parte, parecía la clase de chico que pasaría por tu casa y la quemaría hasta los cimientos por diversión.[pp.228]”
“Conoces ese sentimiento, cuando estás leyendo un libro, y sabes que va a haber una tragedia; puedes sentir que viene el frío y la oscuridad, ver como se dibuja una red apretadamente al rededor de los personajes que viven y respiran en las páginas. Pero estas amarrado a la historia, como si estuvieras siendo arrastrado detrás de un carruaje y no puedes dejarlo ir o alterar el curso hacia algún lado.Siento ahora, como que está sucediendo lo mismo, solo que no con personajes de las páginas sino con mis queridos amigos y compañeros. No quiero quedarme sentada mientras la tragedia viene por nosotros. Lo haré a un lado, solo yo lucharé para descubrir la forma en que ha de hacerse.”
“Clary aspiró profundamente y alzó los ojos hacia él, ojos que estaban llenos de incertidumbre. Un impulso desconocido se alzó dentro de él: el impulso de rodearla con los brazos y decirle que todo iba a estar bien. No lo hizo. Por lo que él sabía, las cosas raras veces iban bien. [pp. 343]”
“Lo único que te preocupa es que contraten a un instructor masculino y esté más bueno que tú.Jace enarcó las cejas.-¿Más bueno que yo?-Podría pasar -dijo Clary-. En teoría, ya sabes.-En teoría, el planeta podría partirse ahora mismo por la mitad, dejándome a mí de un lado y a ti del otro, separados trágicamente y para siempre, pero eso tampoco me preocupa. Hay cosas -dijo Jace. con su típica sonrisa torcida- que son demasiado improbables como para andar comiéndome la cabeza por ellas. [pp.80]”
“Uno siempre debe tener cuidado de los libros,” dijo Tessa, “y de lo que hay dentro de ellos, pues las palabras tienen el poder de cambiarnos.”