“Si la vida te da limones, dile:«¿Limones? ¿No tienes otra cosa?».(Pegatina de parachoques)”
“Enfrentarse a los miedos refuerza el coraje.Pero huir de ellos refuerza las pantorrillas.(Pegatina de parachoques)”
“—Yo aprecio que sepas adelantarte —dijo con tono distante, como si estuviera pensando en otra cosa—. No tanto como tu delantera, pero aun así... Me giré en el asiento para mirarlo a la cara. —Mi delantera, como tú la llamas, tiene nombre. —Señalé mi pecho derecho—. Este es Peligro. —Luego el izquierdo—. Y este es Will Robinson. Apreciaría que te dirigieras a ellos como es debido.Se produjo un largo silencio en el que Garrett tuvo que parpadear varias veces. —¿Les has puesto nombre a tus pechos? —preguntó al final. Le di la espalda encogiéndome de hombros. —También les he puesto nombre a mis ovarios, pero ellos no destacan tanto.”
“Solo hay dos cosas seguras en la vida.Adivina cuál soy yo.CHARLEY DAVIDSON,ÁNGEL DE LA MUERTE”
“¿Estás enamorada de él?—¿De quién? —pregunté, perdida en el ardor del éxtasis que se acumulaba entremis piernas.—Del tío del psiquiátrico.—¿De Donovan? —pregunté sin aliento.—Si lo estás, tienes que alejarme de ti. —Enterró los dedos en mi cabello y me echóla cabeza hacia atrás, sobre su hombro, con una determinación implacable—. Tendrás quehacerlo. Todavía soy lo bastante fuerte para dejarte. —Gimió cuando deslicé la mano sobresu erección una vez más. Me sujetó la muñeca y volvió a mirarme a los ojos con unaexpresión de advertencia—. No yaceré contigo si amas a otro.”
“La inteligencia tienes ciertas limitaciones. La locura... casi ninguna.”
“¿Cómo está el chaval?Había luchado contra un demonio por mí. Acababa de salvarme la vida, pero secomportaba como si no le importara nada en el mundo.—Está bien —le dije, sacudiendo la cabeza—. Un poco traumatizado, pero está enbuenas manos. Es sordo.—Lo sé.—¿Cómo? —pregunté sorprendida.—Te vi hablar con él durante un rato.Apreté los labios.—Acosador —le dije después.—Chalada.Ahogué una exclamación.—Neandertal.—Chiflada.—Gorila.Psicópata.¿Cómo afectaría aquel repertorio de insultos a mi estabilidad mental? Fruncí el ceñoy me incliné hacia él.—Demonio.Reyes enredó un dedo en el dobladillo de mi camiseta y tiró para acercarme a él.”