“-Y cuando mi cuerpo perezca, mi alma todavía será tuya, Claire. Juropor mi esperanza de ganarme el cielo que no seré separado de ti. Nada sepierde, Sassenach; sólo se transforma.-Eso es la primera ley de la termodinámica -dije secándome la nariz.-No -respondió-. Eso es fe.”
“El Tiempo es una de las muchas cosas que la gente atribuye a Dios. Siempreestá ahí, preexistente, y no tiene final. Existe la noción de que es todopoderoso,puesto que nada puede oponerse al tiempo, ¿no es cierto? Ni montañas, ni ejércitos.Y el Tiempo, desde luego, lo cura todo. Con tiempo suficiente, todo se resuelve:todos los dolores se engloban, todas las adversidades desaparecen, todas las pérdidasse clasifican.Polvo eres y en polvo te convertirás. Recuérdalo.Y si el Tiempo se parece en algo a Dios, supongo que la Memoria debe de ser elDiablo.”
“-¿Es verdad.., que no lo olvidaré?Estaba arrodillado a su lado y esperó un momento antes deresponder.-Sí, es verdad -dijo suavemente-, Pero también es verdad que con eltiempo no te importará.-¿No? -Estaba demasiado cansada para seguir preguntándole. Sesentía extrañamente lejana-. ¿Aunque no sea lo bastante fuerte paramatarlo?-Eres una mujer muy fuerte.-No lo soy. Me lo acabas de demostrar, no soy...Una mano en el hombro la detuvo.-No es eso lo que quería decirte -dijo pensativo-, Jenny tenía diez añoscuando murió nuestra madre. -Y al día siguiente del funeral la encontrécon el delantal de mi madre.Había estado llorando como yo. Pero me dijo: «Ve a lavarte, Jamie, voya hacer la comida para ti y para papá».Cerró los ojos y tragó con fuerza.-Sé lo fuertes que pueden llegar a ser las mujeres. Y tú eres muyfuerte, créeme.”
“—¡Oye! Puede que mi cuerpo sea pequeño, pero mi espíritu es grande. Por eso llevo zapatos con plataforma. Para estar a la altura de mi alma.”
“Creo que en el mundo de hoy la única libertad posible es la indiferencia. Por eso seguiré viviendo con mi sable y mi caballo.”
“-¿Cómo andan? -preguntó, pretendiendo demostrar cierta despreocupación.-¿Quiénes? ¿Te refieres a Brianna y Roger?.-¿A qué otros, si no? -dijo, dejando a un lado sus pretensiones-. ¿Vatodo bien entre ellos?.-Creo que sí. Se están acostumbrando de nuevo el uno al otro.-¿ Lo hacen?.-Sí -dije, mirando de reojo a la cabaña--Roger acaba de vomitar en la falda de Brianna.”
“Y por primera vez en mi vida, la salida fue la de la fe . Esta fe llegaba del saber profundo de que yo disponía de la suficiente fuerza y del coraje como para poder sufrir sola esta agonía y la certeza de que nunca se nos da más de lo que podemos aguantar. De pronto comprendí que sólo tenía que cesar en mi lucha, transformar mi resistencia en sumisión y decir sencillamente "si".”