“Nosotros arrastramos los pies en ríos de sangre seca, almas que se pegaron a la tierra por amor, no queremos otros mundos que el de la libertad y esta palabra no la palabreamos porque sabemos hace mucha muerte que se habla enamorado y no del amor, se habla claro, no de la claridad, se habla libre, no de la libertad.”
“Y es que René la dejaba libre y ella detestaba su libertad. Su libertad era peor que cualquier cadena.”
“Libertad, libertad, libertad. A Santiago se le revolvían las tripas. Esa gente no sabia nada de libertad. Don Pascual tenía razón, las palabras estaban hechas de aire. La libertad, en cambio, estaba hecha de carne y sangre...”
“Y en mi locura encntré la libertad y la seguridad: la libertad de la soledad y la seguridad que da el que no le entiendan a uno, pues quienes nos comprenden esclavizan algo de nosotros.”
“Y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de libertad.”