“La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.”
“Estoy harto de la inteligencia. Todo el mundo es inteligente en la actualidad. No se puede ir a ningún lado sin conocer a gente inteligente. La cosa se ha convertido en una verdadera calamidad pública. Desearía por sobre todas las cosas que aún nos quedaran algunos tontos.”
“¡Qué caras! ¡Qué tipos! Era la burguesía anodina y zafia de todo el Globo pronta a volcarse en las entrañas del paquebote para recrearse en un viaje de circunvolución mediterránea que iba a durar un mes y del que volverían tan anodinos y tan zafios como se habían marchado, pero llenos de la soberbia y de la presunción que dan ciertos nombres de leyenda a quien los pronuncia sin estar habituado a ellos.”
“Por eso la cuestión primordial, la primera y la básica de todas las cuestiones venezolanas, la que está en la raiz de todas las otras, y la que ha de ser resuelta antes si las otras han de ser resueltas algún día, es la de ir construyendo una nación a salvo de la muerte petrolera. Una nación que haya resuelto victoriosamente su crisis petrolera que es su verdadera crisis nacional”
“La ironía no solo es un principio básico de higiene mental, también es una virtud necesaria para convencer a los escépticos de que las letras y las humanidades sirven para algo. ~”
“Los científicos e individuos de finales del siglo veinte son altamente creyentes, tanto como los científicos de antaño, lo único que ha cambiado es el objeto de su fe, los tradicionales creían en principios universales que regían el cosmos visible e invisible, enseñanzas y técnicas trasmitidas de generación en generación por hombres que se dedicaban a la concentración, la meditación y el estudio, que vivían en el bosque o en monasterios y templos apartados del dinero y del ruido. Los científicos actuales creen con la misma intensidad que sus antepasados, pero no en esos principios metafísicos y universales que les parecen supercherías, sino en el poder de medicaciones químicas, aunque se retiren años después; en el poder de protección de vacunas y antibióticos... en el poder del dinero para crear la realidad más falsa de todas por definición... y en definitiva en el Sistema que es quien les ha creado, quien les mantiene y el que un día les fagocitará.”
“Ha de decirse que para el científico, como convicción primigenia e indecible, hay una línea divisoria muy nítida entre la realidad del mundo que sucede y acaece con total prescindencia de lo que pueda hacerse o moldearse, y la realidad del mundo que se presta a la acción, al arte o al conjuro. Esto es, hay cosas que se dan u ocurren por sí mismas, cosas de naturaleza cabría decir, y cosas que pueden producirse o prevenirse a voluntad. Sin la actitud que envuelve esta convicción, debe afirmarse, no hay lugar para el conocimiento científico, independientemente de que el destino de ese conocimiento al final sea servirle de fundamento al desarrollo de eficientes técnicas para la acción o la manipulación.”