“Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.”
“No sé dónde aprendiste a bailar bajo la tormenta, pero lo haces, y prefiero tus diluvios a esta mierda de cielo despejado.”
“Quiero decir que si no tengo cicatriceses porque nunca dejé que se cerraran mis heridas.”
“-Ya sé que querías ser amable -dijo, ablandándose-, así que me puedes dar un beso.Se había olvidado momentáneamente de que él no sabía lo que eran los besos.-Ya me parecía que querrías que te lo devolviera -dijo él con cierta amargura e hizo ademán de devolverle el dedal.-Ay, vaya -dijo la amable Wendy-, no quiero decir un beso, me refiero a un dedal.-¿Qué es eso?-Es como esto. Le dio un beso.-¡Qué curioso! -dijo Peter con curiosidad-. ¿Te puedo dar un dedal yo ahora?-Si lo deseas -dijo Wendy, esta vez sin inclinar la cabeza. Peter le dio un dedal y casi inmediatamente ella soltó un chillido.”
“Ella me dio un beso de despedida. Ella me dijo que me amaba más que a su propia vida. Luego pasó a través de seguridad. Ella nunca volvió.”
“Es el primer beso del que ambos estamos plenamente conscientes. Ninguno está debilitado por la enfermedad o el dolor, tampoco desmayado; no nos arden los labios de fiebre ni de frío. Es el primer beso que de verdad hace que se me agite algo en el pecho, algo cálido y curioso. Es el primer beso que me hace desear un segundo. [pp. 319]”
“No todos los besos son iguales. Solo algunos consiguen que el mundo se pare. Esos son los mejores: los que hacen que el tiempo se detenga y pierdas incluso la noción de quién eres.”