“El tiempo no cura todas las heridas.Ayuda. Pero el tiempo no puede hacerlo por sí mismo. Si pretendes no teneruna herida, por ejemplo, hay muy poco que el tiempo puede hacer por la heridaexcepto permitirle supurar.”
“Nunca se puede saber de antemano de qué son capaces las personas, hay que esperar, dar tiempo al tiempo, el tiempo es el que manda, el tiempo es quien está jugando al otro lado de la mesa y tiene en su mano todas las cartas de la baraja, a nosotros nos corresponde inventar los encartes con la vida, la nuestra...”
“Quien sea que haya inventado la frase «El tiempo cura todas las heridas», era alguien que había probado apenas el borde la navaja. Ni hablar de una daga completa.”
“El Tiempo es una de las muchas cosas que la gente atribuye a Dios. Siempreestá ahí, preexistente, y no tiene final. Existe la noción de que es todopoderoso,puesto que nada puede oponerse al tiempo, ¿no es cierto? Ni montañas, ni ejércitos.Y el Tiempo, desde luego, lo cura todo. Con tiempo suficiente, todo se resuelve:todos los dolores se engloban, todas las adversidades desaparecen, todas las pérdidasse clasifican.Polvo eres y en polvo te convertirás. Recuérdalo.Y si el Tiempo se parece en algo a Dios, supongo que la Memoria debe de ser elDiablo.”
“¿Pero cuánto sabe el hombre de sí mismo? Según toda la experiencia, muy poco. Para lo inconsciente queda, por lo tanto, mucho espacio libre.”
“En el mismo tiempo, cada uno vive historias diferentes. Es injusto enfadarse porque el otro actúe de forma distinta. Los momentos son iguales, pero los mundos no. Lo que hay en la cabeza y en el corazón de dos seres que comparten un espacio puede estar distanciado por miles de kilómetros.”
“Nada hay menos material que el dinero, ya que cualquier moneda (una moneda de veinte centavos, digamos) es, en rigor, un repertorio de futuros posibles. El dinero es abstracto, repetí, el dinero es tiempo futuro. Puede ser una tarde en las afueras, puede ser música de Brahms, puede ser mapas, puede ser ajedrez, puede ser café, puede ser las palabras de Epicteto, que enseñan el desprecio del oro; es un Proteo más versátil que el de la isla de Pharos. Es tiempo imprevisible, tiempo de Bergson, no duro tiempo del Islam o de Pórtico”