“Me levanté, salí. Al llegar a la verja, me volví. Entonces el jardín me sonrió. Me apoyé en la verja y miré largo rato. La sonrisa de los árboles, de macizo de laurel quería decir algo; aquél era el verdadero secreto de la existencia.”
“El mundo de las explicaciones y razones no es el de la existencia.”
“Me gustaría tanto abandonarme, olvidarme, dormir. Pero no puedo, me sofoco: la existencia me penetra por todas partes, por los ojos, por la nariz, por la boca...Y de golpe, de un sólo golpe, el velo se desgarra, he comprendido, he visto.”
“Pero en el seno mismo de ese éxtasis, acababa de aparecer algo nuevo: yo comprendía la Náusea, la poesía.”
“Es el reflejo de mi rostro. A menudo en estos días perdidos, me quedo contemplándolo. No comprendo nada de este rostro. Los de los demás tienen un sentido. El mío, no.”
“Las palabras se habían desvanecido, y con ellas la significación de las cosas, sus modos de empleo, las débiles marcas que los hombres han trazado en su superficie. Estaba sentado, un poco encorvado, cabizbajo, solo frente a aquella masa negra y nudosa, enteramente bruta y que me daba miedo. Y entonces tuve esa iluminación.”
“El peligro de llevar un diario es que se exagera todo, uno esta al acecho, forzando continuamente la verdad”