“—Te llamo Ángel, porque, honestamente creo que Dios puso un ángel en la tierra sólo para mí —admitió—. La primera vez que te vi pensé que eras un ángel directamente del cielo. Eras tan hermosa que me dejaste sin aliento. Todavía lo haces, todos los días.”

Kirsty Moseley

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“-No puedo cambiar mi pasado, Ángel, créeme que lo haría si pudiera. Nunca he sentido nada por nadie más, lo juro. Nunca le he dicho a nadie que era hermosa, sólo a ti. Nada más se compara a ti -dijo, mirándome intensamente, deseando que entendiera.- Buenas noches, Ángel -susurró.”


“-No hice esto para atraparte -dije nerviosamente.Él se echó a reír y puso los ojos en blanco.-Me atrapaste cuando tenías cuatro años de edad. Estabas usando un vestido azul oscuro con un lazo en la espalda, y pequeñas medias blancas. La primera vez que te vi estuve atrapado.”


“-Gracias por esto, Ángel, pero no me gusta el Coco Pops. Le fruncí el ceño, confundida. Siempre estaba comiendo mi cereal. -Claro que sí, te lo comes todos los días.Se echó a reír.-No, no lo hago. Hago un plato cada día y pretendo comerlo, antes de que vengas y me lo arrebates.-¿Por qué diablos harías un plato y pretender comerlo? ¿Te gusta hacerme enojar?-No, Ángel. Me gusta hacerte el desayuno.”


“Era más fácil para mí mantenerme alejado de ti si en realidad no querías estar conmigo. Pensé que si te hacía querer estar lejos de mí, entonces yo no tendría que intentar tan duro.”


“-Ángel, confía en mí esta fue la cosa más caliente que me haya sucedido. Solo vos, me haces sentir diferente. Incluso besarte es diferente, es mil veces mejor que cualquier cosa que haya sentido antes. Haces que mi cuerpo queme en todas las partes en donde me tocas. No puedo explicarlo.”


“Me dio un abrazo y puso sus labios en mi cuello, justo donde se unía con mi hombro y respiró profundamente por su nariz, enviado su aliento caliente a bajar por mi cuello. Esto es lo que hacía para calmarme cuando lloraba en su hombro; esta era la única cosa que parecía funcionar.”