“Yo siempre sería la persona a la que ella podía acudir sin temor a recriminaciones ni preguntas. Así que no intentaba conquistarla y me contentaba con jugar una hermosa partida. Pero siempre había una parte de mí que deseaba algo más, y por tanto siempre había una parte de mí que deliraba.”
“Me di la vuelta, mientras se me pintaba una sonrisa en la cara. Siempre me pasaba lo mismo: solo la encontraba cuando había abandonado toda esperanza”
“La diferencia consiste en decirle algo a una persona y decir algo sobre una persona. Lo primero puede ser una grosería, pero lo segundo es, siempre un chisme.”
“El orgullo herido puede alentar a un hombre a hacer cosas maravillosas”
“Las mejores mentiras son las sencillas”
“Además, la rabia puede calentarte por la noche, y el orgullo herido puede alentar a un hombre a hacer cosas maravillosas.”