“El amor es una fuerza salvaje. cuando intentamos controlarlo, nos destruye. cuando intentamos aprisionarlo, nos esclaviza. cuando intentamos entenderlo, nos deja perdidos y confusos.”
“Quiza el amor no envejece antes de tiempo, y nos vuelve jovenes cuando pasa la juventud.”
“Zapato nuevo molesta. La vida no es diferente: nos coge desprevenidos y nos obliga a caminar hacia lo desconocido cuando no queremos, cuando no lo necesitamos.”
“Procura vivir. Deja los recuerdos para los viejos —decía él. Quizá el amor nos hace envejecer antes de tiempo, y nos vuelve más jó- venes cuando pasa la juventud. Pero ¿cómo no recordar aquellos momentos?”
“El amor es la fuerza que nos reúne otra vez, para condensar la experiencia esparcida en muchas vidas.”
“El amor es siempre nuevo. No importa que amemos una, dos, diez veces en la vida: siempre estamos ante una situación que no conocemos. El amor puede llevarnos al infierno o al paraíso, pero siempre nos lleva a algún sitio. Es necesario aceptarlo, pues es el alimento de nuestra existencia. Si nos nega-mos, moriremos de hambre viendo las ramas del árbol de la vida cargadas, sin coraje para estirar la mano y coger los frutos. Es necesario buscar el amor donde esté, aunque eso signifique horas, días, semanas de decepción y tristeza. Porque en el momento en que salimos en busca del amor, el amor también sale a nuestro encuentro. Y nos salva.”
“Es necesario correr riesgos, decía. Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado. Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.”