“¿Por qué?. ¿Por qué había podido ocurrir algo así?. ¿Cómo habían podido confabularse tantos acontecimientos juntos?.”
“¿Por qué no podía enfadarse? ¿Por qué tenía que estar tan cochinamente asustado?”
“¿Por qué tantos hombres eran tan desagradables? ¿Les faltaba algo o tenían algo repugnante instalado en su interior, como un circuito defectuoso en un ordenador?”
“Si está en San Francisco la seguiré allí. Si está en Tokyo la seguiré allí. Y si está en el infierno la seguiré allí. ¿Por qué no?. Allí es donde acabaremos de todas formas y probablemente juntos.”
“As pessoas estão constantemente a morrer por falta de sono — dizia Wyzer — apesar de o médico legista acabar por escrever 'suicídio', em vez de 'insónia', na linha correspondente à causa da morte.”
“Por la noche los pensamientos tienen la desagradable costumbre de escapar de su correa y correr libremente.”
“¿Por qué no lo había amado su esposa?”