“Solo. Sí, esa es la palabra clave, la palabra más tremenda. Asesino no le llega a los talones, e infierno no es más que un pálido sinónimo.”
“Al pueblo no le importaba la obra del diablo más de lo que le importa la obra de Dios, ni la del hombre. Sabía de oscuridades. Y con la oscuridad le bastaba.”
“Cuidado con ese último paso, es un asesino.”
“La muerte es cuando los monstruos se adueñan de uno.”
“Es una palabra. Las palabras son pálidas sombras de nombres olvidados. Los nombres tienen poder, y las palabras también. Las palabras pueden hacer prender el fuego en la mente de los hombres. Las palabras pueden arrancarles lágrimas a los corazones más duros. Existen diez palabras que minarán la más poderosa voluntad de un hombre. Pero una palabra no es más que la representación de un fuego. Un nombre es el fuego en sí.”
“Si un hombre destrona a Dios en su corazón entonces satan debe ocupar su lugar.”
“Oscuridad, no me alcances aquí.”