“Las autobiografías ya de por sí son infumables, ¡pero anda que las novelitas! Héroe emprende viaje, forastero llega a la ciudad, alguien persigue algo, lo consigue o no lo consigue, conflicto entre voluntades opuestas. "Admiradme, porque soy una metáfora".”
“Ay, TC, ¿por qué te entregaste a los libros? ¡Qué rollo de oficio, qué auténtico pestiño! Las autobiografías ya de por sí son infumables, ¡pero anda que las novelitas! Héroe emprende viaje, forastero llega a la ciudad, alguien persigue algo, lo consigue o no lo consigue, conflicto entre voluntades opuestas. “Admiradme, porque soy una metáfora”.”
“Tan sólo tres o cuatro veces en mis años mozos divisé fugazmente las islas de la Dicha antes de que se esfumaran en la niebla, en las borrascas, entre frentes fríos, vendavales y mareas en contra... Las tomé equivocadamente por la condición adulta. Di por hecho que serían una presencia constante en mi trayecto vital y no me preocupé de anotar la latitud, la longitud, la ruta de recalada. Maldito jovenzuelo idiota. Lo que daría ahora por tener un mapa inmutable de lo veleidoso e inefable... Por tener, por así decirlo, un atlas de las nubes.”
“Tumbado en el fondo de la canoa, veía balancearse las nubes. Las almas surcan las eras como las nubes los cielos, y aunque las nubes cambien continuamente de forma, color y tamaño, una nube siempre es una nube, y un alma siempre es un alma. ¿Quién sabe de dónde vienen las nubes y dónde estará el alma mañana? Sólo lo sabe Sonmi: el este y el oeste, la brújula y el atlas, sí señor, el atlas de las nubes.”
“Había leído lo bastante como para apreciar mi ingenio literario, pero no lo bastante como para identificar mis fuentes de conocimiento. Me encantan las mujeres así. Podía decirle cosas como: "La principal diferencia entre la felicidad y la alegría es que la felicidad es sólida, mientras que la alegría es líquida" y, escudándome en su ignorancia de Salinger, sentirme ingenioso, seductor y, porqué no decirlo, joven. Notaba que Ernie me miraba fijamente mientras yo me daba pisto, pero qué diablos, pensaba yo. Un hombre tiene derecho a flirtear.”
“Porque morir por alguien o por algo, está bien, entra en el orden de las cosas; pero conviene saber, o por lo menos estar seguros de que alguien sabe por quiën o por qué se muere”
“(...)si nos convencemos de que la humanidad puede trascender colmillos y garras, si nos convencemos de que las diversas razas y credos pueden compartir pacíficamente la tierra, (...)si nos convencemos de que los gobernantes deben ser justos, de que la violencia debe dominarse, de que el poder ha de ser responsable y las riquezas de la tierra y los océanos deben repartirse equitativamente entre todos, este mundo se hará realidad. No me engaño. Ya sé que es el más difícil de los mundos posibles.”