“¿Qué sucedería si las hijas de Eva descubrieran que llevan en el medio de las piernas las llaves del cielo y del infierno?”
“Estoy fuera. De los recuerdos. Del pasado. Pero también estoy perdido. Antes odespués las cosas que has dejado atrás te alcanzan. Y las cosas más estúpidas, cuando estásenamorado, las recuerdas como las más bonitas. Porque su simplicidad no tienecomparación. Y me dan ganas de gritar. En este silencio que hace daño. Basta. Déjame.Ponlo todo de nuevo en su sitio. Así. Cierra. Doble vuelta de llave. En el fondo del corazón,allí, en aquella esquina. En aquel jardín. Algunas flores, un poco de sombra y después dolor.Ponlos allí, bien escondidos, te lo ruego, donde no duelan, donde nadie pueda verlos. Dondetú no los puedas ver. Eso. Otra vez enterrados. Ahora está mejor. Mucho mejor.”
“… y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas sólo ocurren una vez, y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo”.”
“Antes o después las cosas que has dejado atrás te alcanzan. Y las cosas más estúpidas, cuando estás enamorado, las recuerdas como las más bonitas. Porque su simplicidad no tiene comparación. Y me dan ganas de gritar. En este silencio que hace daño.”
“Todo el espectro del mundo auditivo era suyo. Oía las campanadas del cielo y los ásperos gritos que surgían del infierno. En su locura, oía lo real y lo irreal.”
“[...] creces, experimentas, aprendes, crees saber cómo funcionan las cosas, estás convencido de haber encontrado la clave que te permitirá entender y enfrentarte a todo. Pero después, cuando menos te lo esperas, cuando el equilibrio parece perfecto, cuando crees haber dado todas las respuestas o, al menos, la mayor parte de ellas, surge una nueva adivinanza. Y no sabes qué responder. Te pilla por sorpresa. Lo único que consigues entender es que el amor no te pertenece...”
“¿En que círculo del infierno te estarás quemando, Pío Nono, cura bellaco? ¿Me alcanzarás a oír desde abajo? En las vacas acuchilladas en los mataderos de este mundo se revive día a día la pasión de tu Cristo. El mismo dolor, la misma angustia, el mismo miedo que él sintió colgado de una cruz lo sienten ellas cuando las acuchillan, así las pobres, las humildes, no se digan hijas de Dios.”