“Ha dejado que la ame durante tres minutos.«¿Pueden tres minutos durar eternamente?», me pregunto pese a conocer la respuesta.«Probablemente no —contesto—. Pero tal vez duren lo suficiente.»”
“Suzanne trabaja media jornada. Odia a su padre. Y se odia a sí misma por no plantarle cara. Se lamenta de todo.—Pero adoro a Melinda —dice—. Es el toque de belleza en medio de tanta fealdad.”
“—¿Puedo quedarme, Ed?Me acerco.—Claro que puedes quedarte esta noche. —Pero menea la cabeza y sus ojos finalmente se centran.Da un paso al frente y alarga un brazo.—No quiero decir esta noche —aclara—. Quiero decir para siempre.”
“—Cuéntame, Jimmy —dice. El temblor de las manos aumenta—. ¿Dónde has estado todo este tiempo? —Su voz es angustiada pero dulce—. ¿Dónde has estado?Tengo algo atascado en la garganta. Son las palabras.Finalmente las reconozco y digo:—He estado buscándote.”
“«¿Por qué no puede oírloel resto del mundo? —me pregunto. En pocos segundos me lo pregunto muchas veces—. Porque no le importa —me respondo al fin, y sé queestoy en lo cierto. Tengo la sensación de haber sido elegido—. Pero ¿elegido para qué? —me pregunto.»La respuesta es simple:«Para que me importe».”
“Por encima de todo, la ladrona de libros ansiaba volver al sótano a escribir o leer su historia una vez más. Ahora que lo pienso, sin duda se le veía en la cara. Se moría de ganas de reencontrar esa seguridad, ese hogar, pero era incapaz de moverse. Además, el sótano ya no existía. Era parte del paisaje desvastado.”